La gestora independiente refuerza su liderazgo en la preservación de capital tras un año de crecimiento exponencial en su gama de fondos de valor.
En un escenario financiero donde la volatilidad marca el paso, Dunas Capital ha logrado dar un golpe sobre la mesa al alcanzar el hito histórico de los 5.000 millones de euros en activos bajo gestión. La firma española no solo ha consolidado su estructura patrimonial, sino que ha experimentado un crecimiento espectacular del 37% en el último año, impulsada principalmente por la confianza de los inversores en sus estrategias de bajo riesgo y rentabilidad sostenida.
El éxito de la gestora se apoya firmemente en su gama «Dunas Valor», cuyos tres fondos principales —Prudente, Equilibrado y Flexible— han superado ya la barrera de los 500 millones de euros de volumen cada uno. Destaca especialmente el Dunas Valor Prudente, que ha visto incrementar su patrimonio en 441 millones de euros, situándose como el buque insignia de una filosofía basada en que, en tiempos convulsos, la mejor victoria es no perder.
Rentabilidades positivas en un arranque de año cauto
A pesar de que el equipo de gestión liderado por Alfonso Benito mantiene un discurso de extrema cautela, los números de este inicio de 2026 acompañan su estrategia. A fecha de 5 de febrero, fondos como el Dunas Valor Prudente mantienen una revalorización del 0,20%, mientras que otros vehículos de la casa han logrado despuntar con cifras más agresivas, como el impresionante 12,16% de rentabilidad acumulada en apenas un mes por uno de sus productos de mayor riesgo.
Sin embargo, el mensaje desde la sede de la gestora es claro: «No vemos nada que esté especialmente atractivo ahora mismo». Esta visión se traduce en un posicionamiento defensivo, priorizando la liquidez y la calidad crediticia frente a la exposición directa a mercados que consideran sobrecomprados o excesivamente optimistas frente a la realidad macroeconómica.
Estructura y visión a largo plazo
El crecimiento de Dunas Capital no es solo cuantitativo. La firma ha sabido canalizar el interés de inversores institucionales y privados hacia productos que ofrecen una rentabilidad anualizada a cinco años muy sólida, con casos que superan el 23% anualizado en sus estrategias más dinámicas. Esta consistencia ha permitido que la gestora pase de ser un actor especializado a un gigante independiente capaz de competir con las grandes redes bancarias.
La estrategia para lo que queda de 2026 se centrará en la rotación activa de carteras y una vigilancia exhaustiva de los tipos de interés. Para Dunas, la prioridad absoluta sigue siendo la preservación del capital, una promesa que ha calado hondo en un perfil de ahorrador que busca huir de los sobresaltos del mercado global.
En Clave: Por qué importa
El ascenso de Dunas Capital a los 5.000 millones de euros gestionados es el síntoma definitivo de un cambio en la psicología del inversor español: la búsqueda de gestoras independientes y transparentes frente al modelo tradicional. En 2026, donde la incertidumbre geopolítica sigue latente, el éxito de la filosofía de «preservación» demuestra que el mercado valora hoy más la gestión profesional del riesgo que la promesa de retornos astronómicos. Dunas se posiciona así como el guardián de la estabilidad en un entorno donde la prudencia ya no es una opción, sino una ventaja competitiva.



